Al escritor Gonzalo Moure le interesa contar las peripecias de personajes de jóvenes singulares, impares, cuyas vidas constituyen arquetipos de la diferencia.
El rey sonajero: La extensa producción narrativa para niños y jóvenes publicada por Seve Calleja, llega con "El Rey sonajero" a su máxima expresión literaria accesible a unos lectores a quienes conoce bien por los colegios que el autor visita, por su vida familiar y por el instituto en el que ha impartido clases de literatura hasta 2013.
Llámalo X: Tercero de la ESO va a ser un año especial para Carla: va a descubrir películas que no conocía, nombres nuevos para ella, y sentimientos que nunca antes había conocido.
Diario del autobús de la línea 3: A través de un cristal que se cubre con el vaho de la mañana, como una niebla que aislara e interpusiera un filtro a su mirada, un niño observa la vida adulta que le rodea al desplazarse cada mañana camino de sus deberes habituales en el autobús de la Línea 3.
El mapa de los sueños: Uno de los tabúes que evitamos con frecuencia en nuestros diálogos con niñas y niños pequeños es la muerte: quizá porque nos atemoriza la nuestra, quizá porque nos espanta el fantasma de la suya, tan llenos de vida y de futuro.
El amigo oculto y los espíritus de la tarde: Uno lee esta obra en 2013 admirado por la sólida indagación formal de su autora y por la potencia imaginativa que impregna el relato y traslada al lector a una realidad atemporal - aunque pronto descubra que el siglo XX ya llegó, pues circulan automóviles; incluso, que llegaron también las décadas de 1970 y 1980, merced a las referencias de contextualización que los protagonistas van aportando -, mas muy bien anclada en el espacio: la desolada España interior abandonada a su suerte por una historia inacabable de incurias y, como puntilla, por el desarrollismo centralista de los años sesenta del pasado siglo.
El diario de Raquel: es un relato intimista escrito a modo de diario por su protagonista, una niña de en torno a 8/9 años, que observa su entorno familiar y social y comienza a expresar una visión personal de la vida, del tiempo y las relaciones que le han tocado vivir.
Camila de mil amores: Segunda entrega narrativa de las peripecias por la vida de Camila, el personaje creado por Marisa López Soria en el que la autora encarna la transparencia de la voz de esa infancia desenvuelta y feliz pero que también padece las tristezas del crecer, las inseguridades de los cambios, las incertidumbres de los primeros enamoramientos.
Madera de ángel: El protagonista de esta historia ni está loco ni se cree un ángel, simplemente es un representante de ropa deportiva que está un poco harto de muchas cosas y su gran pasión es trabajar la madera, tocarla y olerla.
El viaje del señor sol: Colorismo de la máxima expresividad y positivismo entusiasta para acompañar este relato de corte ecológico, en formato álbum ilustrado, creado por sus autores en 1997.
La narrativa de contenido social identifica la obra literaria de Gabriel Janer Manila, crónica de un tiempo de transformaciones, de migraciones del medio rural a la ciudad, de cambios de costumbres y modos de vida, de progreso económico y pérdidas espirituales.
El autor se acerca, en esta obra, a uno de los temas que le interesan literariamente, la línea de convergencia entre ficción, ensoñación y realidad material observable.
Los años 60 y 70 del siglo XX removieron las bases culturales y las estructuras de las relaciones sociales en un País Vasco turbulento políticamente, convulso pero, a la vez, abierto a las influencias de todos los vientos de cambio.
Los niños aman la transparencia de los relatos - la espontaneidad, la levedad, la luminosidad - y en ella desenvuelven sus juegos interpretativos: No gustan del barroquismo ni del eufemismo; por eso disfrutan con la inmediatez de los cuentos populares, su síntesis y capacidad de ir al grano.
Los litigios ambientales no dejan de sucederse en todo el planeta: sea por la posesión del agua o por permisos para explotaciones mineras en zonas protegidas, por sondeos petrolíferos o por el fraking, por apropiaciones de tierras de pueblos originarios o por talas indiscriminadas.
Esta novela es una historia tremebunda en la que se reproducen con toda crueldad hechos que llevan ocurriendo desde la prehistoria debido a que el Mal, la Maldad forman parte de la vida que, no obstante, puede defenderse y escapar del poder de esas fuerzas y de su esclavitud que, en la mayoría de las veces, supone la muerte, mediante el jercicio del Bien que no es otra cosa que el apoyo mutuo que hizo que nuestros lejanísimos ancestros, habitantes de las cuevas, no se extinguieran y que, en consecuencia, nosotros estemos aquí, al socorrernos, ampararnos, en definitiva, tenernos piedad unos a otros por por haber heredado el don de la eusebeia griega y de la pietas romana que llevó, por ejemplo, a Eneas a transportar sobre sus hombros a su inválido y anciano padre, Anquises, para huir del fuego de Troya y no dejarlo abandonado a merced de las llamas del incendio que destruyeron la próspera ciudad, al igual que sucedió con la ejemplar Antígona sirviendo de lazarillo a su padre el desdichado Edipo.
Agua Tontita, una niña despojada de todo, incluso de nombre, pues nadie se molestó en ir a registrar su nacimiento, nacida en un poblado de chabolas, en una familia muy numerosa que la llamaba Esa y la maltrataba de palabra y de obra, mientras ella aceptaba los insultos y los golpes porque creía que debía vivir así, que esa era su vida.
La buhardilla deja traslucir la sensibilidad de Lucía Baquedano hacia esas relaciones interpersonales que surgen en un ambiente rural, ámbito narrativo que comenzó a frecuentar en Cinco panes de cebada.
Una casa a la deriva: Historia de un hombre, marino toda su vida tras abandonar a su hija, que regresa ya muy mayor y lucha por ser aceptado en su familia con la complicidad de su nieto.
La trayectoria narrativa de Manuel Alonso aporta una mirada crítica sobre la realidad convivencial que construimos en las sociedades ''desarrolladas'' del siglo XX, preñada de soledades, abandonos, silencios emocionales.