En 1967, después de una sesión con un psiquiatra al que nunca había visto antes, Susanna Kaysen, de dieciocho años, fue internada en el Hospital McLean.
Una desgarradora autobiografíaque desemboca en la espiritualidadcomo vía existencialCon un carácter resiliente y una historia de vida conmovedora, las páginas de esta obra son un ejemplo de cómo es posible superar las adversidades con tesón y amor.