El crisol de la lealtad es un drama romántico de Ángel Saavedra de 1842, en tres jornadas en verso, acerca de la impostura de Lope de Azagra, que dice ser Alfonso el Batallador, y de la lealtad al rey de su hijo Pedro.
La prueba de las promesas es una adaptación del cuento De lo que contesçió a un deán de Santiago con don Illán, del Libro de los enxiemplos del Conde Lucanor et de Patronio, del infante Juan Manuel.
Dentro de la amplia y fecunda trayectoria literaria de Calderón de la Barca destacamos el teatro cómico breve con obras como: La casa de los linajes, La casa Holgona, El convidado, El desafío de Juan Rana, Don Pegote, El dragoncillo, La franchota, Los sitios de recreación del rey, El Toreador y Las visiones de la muerte y Las carnestolendas.
En El retablo de las maravillas Miguel de Cervantes Saavedra utiliza un argumento del Calila e Dimna citado también en el Libro de los ejemplos del conde Lucanor de don Juan Manuel.
En Los carboneros de Francia y reina Sevilla Antonio Mira de Amescua pone en escena del siglo XVII una leyenda carolingia de las chansons de geste francesas: el Noble cuento del emperador Carlos Maynes, de Rrotna, y de la buena emperatriz Sevilla, su mujer.
La actividad de Mariano José de Larra como traductor se desarrolló gracias a su colaboración con Juan Grimaldi, llegado de Francia en 1823 y que prácticamente controlaba todas las salas de teatro madrileñas.
En El rico avariento o la vida y muerte de san Lázaro Mira de Amescua se inspira en una parábola pronunciada por Cristo: Había un hombre rico que vestía de púrpura y lino, y celebraba todos los días espléndidas fiestas.
La culpa busca la pena y el agravio la venganza de Juan Ruiz de Alarcón es una comedia de enredos que presenta distintas parejas de enamorados que son cegadas por la desconfianza; se comenten errores que precipitan pensamientos y sentimientos negativos, así como se esconden identidades bajo el antifaz de otros nombres.
La bella Aurora es la primera de las doce comedias incluidas en la Parte XXI de las obras de Lope, publicada ya de manera póstuma en 1635 por la hija del dramaturgo.
En La próspera fortuna de don Bernardo Cabrera, Mira de Amescua se inspira en la historia política de España y relata la vida de Bernardo Cabrera (Calatayud, 1289-Zaragoza, 1364).
En La próspera fortuna de don Álvaro de Luna, Antonio Mira de Amescua nos relata la historia de Álvaro, nacido en Cañete (Cuenca) a finales del siglo XIV.
Inspirada en los conflictos entre cristianos y musulmanes, el Manuscrito de Las Quinas de Portugal tiene una nota explicativa, con minuciosidad erudita, de todas las fuentes históricas utilizadas para la redacción de la comedia.
Semejante a una obra de teatro político, Los primeros mártires de Japón, de Lope de Vega especula con la conversión del shogún japonés al cristianismo.