Andrei y Matvei tratan de huir de Togliatti, su ciudad natal, industrial y deprimida, con la esperanza de escapar de sus miserables familias y encontrar algo mejor en el oeste de Rusia.
Un paisaje adolescente: moteles de carretera, playback en la ikastola, llamadas perdidas, bajar al Moro, subir al velodromo en moto, los pasillos del instituto, un accidente.