Los campos de batalla de Badajoz no eran nada comparados con las lenguas viperinas de la alta sociedad, pero Jack Vernon nunca había sido muy sociable.
Pese a que Nicholas Brisbane le había advertido que se mantuviera lejos de él, lady Julia Grey apareció en la finca que el distante y atractivo detective había heredado en Yorkshire.
Clemence Ravenhurst, sola y en peligro, tuvo que huir de su adorada Jamaica y fue a caer en las garras de uno de los piratas más despiadados del Caribe.
El capitán Pierre Dammartin era un hombre de honor, pero su prisionera, Josephine Mallington, la hija de su peor enemigo, era para él una peligrosa tentación.
Abandonada por sus padres, la intelectual Georgiana Ellers está pasando el verano en la campiña inglesa con sus tíos, una pareja que no parece tener ni idea de lo que es la diversión.
Después de varios años convertida en el mayor escándalo de Londres, lady Sesily Talbot ha aceptado la reputación y la libertad que le proporciona ese estatus.
Londres, 1813Cuando Alice, dama de compañía, le escribe una inapropiada carta a Liam Westfield, conde de Hardwick, haciéndose pasar por su prometida, lady Elise Jeningham, lo último que imagina es que su encuentro con él vaya a provocar un auténtico cataclismo.
Lavinia es destinada por el senado de Roma, a la edad de diez años, a servir en el templo de la diosa Vesta como una de las vírgenes vestales durante un periodo de treinta años, sin posibilidad de conocer el amor de un hombre.
Robert Bruce necesita apoyos en su guerra contra Inglaterra y esta dispuesto a ofrecer el castillo de Stirling al clan Murray para atraerlo a su causa.
Nélida, la joven hija de un rico hacendado argentino, de vacaciones con su familia en la Costa Azul, huye de su familia en compañía de Auguste Lamartine, el músico que ameniza las tardes de lluvia a la selecta clientela del Gran Hotel de Niza, a esa Viena de principios del siglo XX, donde la alta sociedad vive y se divierte en la protocolaria corte del viejo emperador Francisco José y su íntima Katharina Schratt.
Un canalla entra en escena… Cuando un misterioso desconocido se cuela en la habitación de lady Felicity Faircloth y le ofrece su ayuda para que consiga pescar a un duque, ella acepta con una sola condición: en su matrimonio no puede faltar la pasión.
Malcolm Bevingstoke, duque de Haven, ha pasado los tres últimos años en una soledad obligada, pagando el precio de un error imposible de arreglar y añorando al amor que ha perdido para siempre.
Al comienzo del siglo XII, muy cerca del centro de Francia, los personajes de esta novela encarnan un remolino de dramas que conocemos como Edad Media.
María Manuela es la imagen de la huérfana joven, casi adolescente, enamorada perdida y eternamente que, arrastrada por el destino, termina encerrada en un convento.
Cuando Sophie, la menos interesante de las hermanas Talbot, empuja a su cuñado y lo hace aterrizar dentro de un estanque de peces ante toda la sociedad londinense, se convierte en el blanco perfecto para el desprecio público de la nobleza.
La historia del amor "involuntario, irresistible y eterno" de Tristán e Isolda, que se prolonga durante toda la vida e incluso después de la muerte, atrajo con fuerza, ya desde sus inicios, a quienes la escucharon.
Duelo de poderNadie había dudado nunca de la autoridad de Simon de Burgh, hasta que unos forajidos interceptaron su comitiva y descubrió que su cabecilla era una mujer.