Una rosa inglesa puede florecer en el desiertoLady Celia Cleveden se consideraba una joven muy sensata, desde la punta de los zapatos hasta lo alto del sombrero.
Dimitrios Pandakis había jurado que, a diferencia de su hermano, él jamás se dejaría atrapar por el matrimonio, y se había tomado tan en serio su promesa que, a pesar de su fama de rompecorazones, ¡nunca se había acostado con una mujer!
Ella ponía a prueba su resolución…El guerrero vikingo Ragnar Olafsson había sido testigo de cómo su mejor amigo había reclamado a la mujer que más deseaba.
Cuando Darcy Wallace se gastó sus últimos tres dólares en el casino y ganó un bote de casi dos millones de dólares, el director del casino, Robert MacGregor Blade, decidió vigilarla.
La vida privada de la estrella del béisbol Angelo Casali siempre era un misterio, pero según decían, había decidido volver a Italia para ver a su padre.
Cuando Nueva York llegó a Texas…La exbailarina Eleanor Patterson era la princesa de la sociedad de Manhattan, hasta que descubrió que su linaje era una farsa.
De los barrios bajos… a un ático de lujo Italiano de nacimiento, aquel golfillo callejero vivió una vida de pobreza extrema hasta que huyó a Brasil, donde se liberó de sus raíces, cambió de nombre y prosperó.
Podría darle su cuerpo, pero había un secreto que no podía compartir con él…Matthew Knight era un hombre duro y dedicado por completo a la gestión de riesgos.
Cuando la verdadera identidad de Tony Castillo apareciera en las portadas de todos los periódicos, ya no sería capaz de seguir ocultando que era un príncipe y no un magnate, como todo el mundo creía, incluida su bella amante, Shannon Crawford.
Cuando Tessa Delacantro accedió a cuidar aquella casa, no esperaba que unos ladrones la arrojaran en los brazos de un sexy desconocido llamado Reilly Ledger.