Enfrentada a la necesidad de casarse con un hombre al que despreciaba, Tamsin se vio obligada a cumplir con las obligaciones familiares por encima de su propia felicidad, hasta que un importante torneo terminó con su secuestro.
Cuando el jeque Sharif le ofreció a Irene Taylor que fuera la señorita de compañía de su hermana y ganar más dinero del que había ganado en toda su vida, no pudo rechazarlo porque, por fin, podría sostener a su familia.
Mikayla quería saldar la deuda que su padre tenía con el poderoso magnate Rafael Velez-Aguilera, y solo encontraba un medio: ofrecerse en compensación.
León el britano, otrora príncipe picto, es vendido como esclavo en la antigua Roma, donde causa sensación entre las mujeres por su magnífico porte y su fama como gladiador.
Por el bien del reino…Dirigido a: El rey Loucan de PacíficaDe: Su leal súbdito CarragRecibimos con gran alegría el mensaje en el que nos comunicaba que había localizado a tres de los cuatro hermanos perdidos.
Consciente de que la poderosa familia Verdi podría arrebatarle su bebé si así lo deseaban, Portia Makepeace no tenía otra opción que irse con Lucenzo Verdi a su casa en la Toscana.
Estaba dispuesto a hacer cualquier cosa para darle a aquella mujer el paraíso que merecíaAtrapada en las colinas de California, Eleanor Miller no veía cómo escapar de su codiciosa familia política.
El despertar de los sentidosNalini SinghAquel hombre sabía cómo hacer realidad todas y cada una de sus fantasías…Charlotte Ashton nunca se había sentido plena… hasta que conoció al sofisticado Alexandre Dupree… La tímida Charlotte no tardó en caer en el embrujo de aquel hombre que parecía conocer sus deseos más secretos… como si estuviera en el mundo sólo para darle placer a ella.
Hombre y soldado se enfrentan mientras el deseo batalla contra el deber…El entregado soldado Xavier LeDuc, que había jurado servir a la familia real de Pasadonia, nunca había tenido problemas para anteponer el deber al deseo… hasta que conoció a la preciosa Amanda Carn.
Genevieve Ralston sabía cómo satisfacer a un hombre; pero cuando su amante la abandonó sin contemplaciones, se dijo que no querría nada más con el sexo opuesto.
Como futura reina, sabía que el deber siempre tenía un precio…Para proteger a la princesa Ava de Veers, James Wolfe tenía que mantener la mente centrada en el trabajo.