Era suposto ser apenas um casamento de conveniência…As minhas condições eram claras: uma casa luxuosa numa ilha grega e em troca Daisy tornava-se a senhora Matteo Dias.
Dá-me o teu amorMARGARET WAYA família do ganadeiro Cal McKendrick não parava de o pressionar para que tivesse um herdeiro que pudesse sucedê-lo e ficar à frente da magnífica propriedade australiana dos McKendrick.
Robarte un besoLa niñera Katrina Vicente, encargada del cuidado del huérfano heredero del trono de Kardana, se encontró con una tarea aún más difícil: trabajar junto al tío del niño, el atractivo príncipe regente Julian.
Todavía afectada por la noticia de que su hermana fallecida había dejado una niña, la abogada Meg Jonas se preparó para demandar al padre de su sobrina, reclamando la custodia de la niña.
Sam Rourke tenía muy mala reputación: demasiado dinero, demasiadas mujeres, demasiado guapo… Sin duda, la fama y la fortuna eran una bendición, pero echaba de menos lo más básico: una familia.
Felicidad robadaVictoria PadeMarti Grayson tenía reservado un futuro de cuento de hadas, pero una terrible tragedia le arrebató la oportunidad de ser feliz.
Com todo o coraçãoTrish WylieSentir os primeiros pontapés do seu bebé devia ser um motivo de alegria para Colleen McKenna, porém a vida pregara-lhe uma valente partida e Colleen sabia que teria de reunir todas as suas forças para enfrentar sozinha a sua gravidez.
Hora de amarLynda SandovalEn el instante en que la operadora del centro de emergencias, Lexy Cabrera, oyó la angustiada voz del pequeño de seis años al otro lado del teléfono, supo que era cuestión de vida o muerte.
Suya hasta medianocheNikki LoganCada año, Oliver Harmer, el empresario más atractivo de Asia, se permitía a sí mismo un regalo de Navidad: una fabulosa cena con Audrey Devaney, la mujer de su mejor amigo.
Citas peligrosasNatalie AndersonNadia Keenan tenía unas reglas en su página web acerca de qué hacer y qué evitar en una primera cita y, en caso de desconfiar del hombre, informar de ello en www.
Max Fleming necesitaba una nueva secretaria y la señorita Jilly Prescott parecía adecuada para el puesto porque, además de que tenía los conocimientos y experiencia necesarios, no era probable que se fijara en él, ya que seguía enamorada de Richie Blake.
Nicola se había casado con Brett Harcourt, pero eso no parecía significar nada para Marietta, su exesposa, que buscaba afanosamente una reconciliación con él, ni para la nueva y atractiva socia del bufete, que había puesto en él sus miras.
Años atrás, Piper Diamond se había insinuado a Kyle Masters, y, aunque a él le había costado mucho resistirse a la tentación de probar lo que ella le ofrecía, la había rechazado porque su honor le impedía aprovecharse de una chiquilla.
El pueblo de Storkville estaba de lo más intrigado porque el soltero de oro, Quentin McCormack, se había casado en un tiempo récord con una viuda con trillizos.
Rachel Shaw llevaba dos años enamorada de Nathan Wade, pero, a pesar de sus protestas, sabía que él estaba convencido de que ella era el tipo de mujer que siempre había despreciado: fría y calculadora.
La doctora Lia Kerrigan no tenía un remedio para el mal de amores, y eso era exactamente lo que suponía querer a Duran Forrester y a su hijo de siete años.
A merced de la iraA Trace Rivers, un mercenario especializado en infiltrarse en organizaciones criminales, le encantaban el peligro y el derroche de adrenalina.
Los secretos del condeLas horas que Sami Argyle pasó en los brazos del italiano Ric Degenoli resultaron ser las más increíbles de su vida… hasta que la tragedia lo arrancó de su lado, dejándola con el corazón roto y embarazada.