En nuestro afan de encajar en el mundo, muchas veces nos armamos de artificios para aparentar ser unicos y especiales, sumergiendonos en la equivocacion de sostener con esfuerzo una vida que no refleja quienes somos en realidad.
La flor de loto, que hunde sus raices en el fango y florece de cara al cielo, es la imagen que rescata Melisa Harris para retratarse en Bajo cada huella.