La ciudad es un tema muy amplio en el que convergen otros subgéneros: la representación de la arquitectura, el dibujo en perspectiva, la figura humana, los parques y jardines, los escenarios iluminados con luz artificial… Junto con el paisaje natural, el urbano es uno de los preferidos por los artistas aficionados porque, además de ser atractivo y cambiante, plantea muchos desafíos y ofrece numerosas posibilidades, que dependen del encuadre, el punto de vista y la calidad de la luz.
Desde sus inicios, la encuadernación ha estado ligada directamente a todo documento escrito o impreso, con una doble función: protegerlo y embellecerlo.
La bisutería, inicialmente concebida como imitadora de la joyería con materiales no preciosos, ha evolucionado de tal manera que la frontera entre estas dos artes es cada vez más difusa.
Este libro versa sobre las técnicas fundamentales de la estampación artística sobre tejidos; se hallan expuestas de manera didáctica y adecuada para todos los que se interesan en esta disciplina artística desde una vertiente práctica.
En el mundo de la decoración, la pintura decorativa tiene una gran preponderancia, por su adaptabilidad a todos los estilos y a prácticamente todos los materiales.
La representación del cuerpo humano es uno de los géneros artísticos más estimulantes y fascinantes, pero también uno de los más difíciles de resolver.
Éste curso práctico es fundamental para el aficionado que pretende iniciarse en el dibujo y la pintura y necesaria para el artista experimentado que desea tener un libro de consulta donde se recogen un gran número de técnicas y recursos creativos tratados de una forma efectiva y actual.
El retrato es una acción casi mágica por medio de la cual el artista establece una sorprendente relación de semejanza entre un conjunto de pinceladas y trazos, más o menos acertados, y un personaje real; se convierte así en una metáfora visual capaz de capturar sus rasgos externos e internos más característicos, aquellos que lo distinguen de las demás personas.
Antes de pintar, es necesario realizar un dibujo más o menos complejo que ayude a planificar el cuadro, considerar las medidas y distribuir los elementos que lo componen.
Las pinturas que incorporan la textura poseen un doble lenguaje, el que proporciona el color, y el del juego de luces y sombras que proyecta el relieve superficial.
La pintura al aire libre se distingue de las demás por un requisito fundamental: la rapidez que exige terminar la obra en una sola jornada, incluso en unas pocas horas.