Los diez cuentos que conforman Primero estaba el hielo muestran situaciones que, en algún momento, pierden conexión con lo que se considera lógico y racional.
En esta cautivadora antología, el lector se adentra en un laberinto de terror y misterio a través de una colección de historias donde lo inexplicable y lo sobrenatural se entrelazan con la realidad.