La Inteligencia Artificial (IA) se ha convertido en una herramienta esencial en diversos campos, incluyendo la educación, donde su adopción está en aumento y genera aplicaciones de alto riesgo (Kaur et al.
La globalización de los mercados y la internacionalización de las empresas han provocado importantes cambios en las oportunidades, la viabilidad de los modelos de negocio y la gestión de las organizaciones.